04 Mar 2013

Plan de Negocios para Casa de Campo

Plan de Negocios para Casa de Campo

En este artículo le mostraremos un ejemplo de plan de negocios para una casa de campo. Antes de nada, hay que dejar claro que abrir un negocio de turismo rural requiere un esfuerzo económico notable.

Por ello, parten con ventaja los que ya disponen de un inmueble en una zona rural, aunque también en este caso la inversión para su rehabilitación y acondicionamiento será considerable. En definitiva, tanto si se dispone de casa como si no, debemos saber que esta rama de la hostelería no es ningún camino de rosas.

casa de campo

 

Descargar ejemplo de plan de negocios para casa de campo

 

Para comenzar su plan de negocios para una casa de campo la inversión inicial depende del estado de conservación del edificio, aunque la rehabilitación suele ser costosa. Diez años es un tiempo razonable para recuperar una inversión de más de 60.000 pesos.

En este ejemplo de plan de negocios debe contemplar que los mayores gastos que se pueden enfrentar son la financiación de la inversión, el mantenimiento y, en zonas de clima frío, la factura energética por la calefacción, una partida importante sobre todo durante la temporada baja, cuando el precio de venta es menor.  Con todo, el turismo rural es algo más sólido que una moda y, aunque no es un negocio para hacerse millonario de un día para otro, gracias a las subvenciones y al tirón de los últimos años se puede recuperar la inversión inicial y prosperar.

Promoción y calidad

Para rentabilizar la inversión debemos lograr cuanto antes un posicionamiento estable en el mercado y una amplia clientela fija. Lo primero es más difícil porque la competencia es cada vez mayor y de más calidad. Lo segundo no lo es tanto si consideramos que el turista rural suele ser un cliente muy fiel.

Nuestra opción será una promoción eficaz y ofrecer unos servicios de calidad que nos garanticen una ocupación media del 40%, principalmente de clientes satisfechos que vuelvan periódicamente. Para lograr este doble objetivo, hay un medio efectivo, barato y rápido: Internet. Este canal servirá para dar a conocer nuestra casa rural y, además, ofrecer a nuestros clientes un importante valor añadido: las reservas online. Las ventas turísticas por Internet según previsiones del sector, al acabar el 2003 alcanzarán el 40% de la contratación de viajes a través de la Red.

Los escasos medios iniciales no permitirán anunciarnos en publicaciones generales o especializadas, por lo que podemos acudir a las locales, colocar carteles en los comercios de la zona o incluir nuestra referencia en alguna guía de turismo rural. Para completar la promoción será también fundamental, participar en asociaciones de carácter comercial o regional, lo que nos permitirá abordar acciones de mayor envergadura: asistencia a ferias, actuaciones promocionales concretas, etc. Todas estas acciones son necesarias para hacerte un hueco en el negocio, pero tu mejor arma será el boca-oído. En el turismo rural un cliente satisfecho no vale por dos, sino por cinco o seis.

Y es que el espectacular aumento de la oferta de turismo rural no siempre ha ido acompañado de calidad en los servicios, cuando es, básicamente, lo que buscan los clientes. La diferenciación en instalaciones, en atención, en relación calidad/precio, es lo que nos va a permitir fidelizar a los clientes y fomentar el boca-oído.

Actividades

Ofrecer alternativas de ocio y actividades complementarias es una de las características diferenciales del turismo rural.
Los clientes suelen vivir en ciudades y no sólo buscan alojamiento, también contacto con la naturaleza y un conjunto de vivencias para pasarlo bien de modo diferente. Se trata de que puedan realizar actividades como valor añadido al mero alojamiento.

Dentro de la casa, puedes ofrecer juegos de mesa, lecturas seleccionadas, exposiciones de fotografías del lugar, participar en las tareas de labranza o en la fabricación del pan u otros alimentos que luego se vayan a consumir.
Como actividades externas, rutas a caballo (llega a un acuerdo con un picadero de la zona), senderismo, rutas en bicicleta de montaña, escalada, pesca, rafting, recogida de setas e, incluso, pastoreo de ganado. Y si no tienes piscina, organiza excursiones a algún río o pantano cercano (un todoterreno te será más que útil).

La estacionalidad

La estacionalidad supone una limitación a la rentabilidad del turismo rural. De hecho, los ingresos se concentran en verano, Semana Santa, puentes y fines de semana. Por eso hay que idear fórmulas alternativas para el resto del año.
Antes de redistribuir la vivienda o adquirir el inmueble, valorar si vamos a ofrecer estos servicios alternativos. Por ejemplo, salones para reuniones o seminarios de empresa. Así diversificaremos el negocio e incrementaremos los ingresos en días laborables.

Puesto que comercializar un pequeño alojamiento de forma individual resulta bastante difícil, puede ser más interesante buscar fórmulas de cooperación en el entorno con asociaciones locales o comarcales. De este modo, se puede llegar a sectores de público más amplios.

Puede leer este ejemplo u otro como es el de ejemplo de plan de negocio pastelería y decidir cuál le conviene más.

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